Los inocentes no saben nada
porque son demasiado inocentes,
los culpables no saben nada
porque son demasiado culpables…
Los pobres no dicen nada
porque son demasiado pobres,
y los ricos no dicen nada
porque son demasiado ricos.
Los tontos se encogen de hombros
porque son demasiado tontos,
y los inteligentes se encogen de hombros
porque son demasiado inteligentes.
A los jóvenes no les preocupa
porque son demasiado jóvenes,
a los viejos no les preocupa
porque son demasiado viejos.
Por todo ello nada sucede para impedirlo,
y por todo ello ha estado sucediendo
y continúa sucediendo como entonces.
Erich Fried
